cada cuanto tiempo consultar el tarot

Cada cuánto tiempo es recomendable consultar el tarot? Una respuesta honesta

Si llevas tiempo interesado en el tarot, es posible que te hayas hecho esta pregunta alguna vez. Y si nunca has consultado antes, probablemente también.

¿Es bueno consultar el tarot todas las semanas? ¿Una vez al mes? ¿Solo cuando surge un problema? ¿Existe un tiempo recomendado entre una consulta y otra?

Después de más de treinta años trabajando con las cartas y hablando con miles de personas, mi respuesta quizá te sorprenda:

No existe una norma válida para todo el mundo.

La frecuencia adecuada depende de cada persona, de cada situación y, sobre todo, de la finalidad con la que se realiza la consulta.

cada cuanto tiempo consultar el tarot

El tarot no es un medicamento con una dosis determinada

Hay personas que me consultan una vez y no vuelven a hacerlo en varios años. La conversación les ayuda a aclarar una situación concreta, toman sus decisiones y continúan su camino.

Otras atraviesan momentos especialmente complejos. Una separación, una crisis familiar, un cambio de trabajo o una situación emocional difícil. En esos casos puede ser normal que necesiten consultar más de una vez durante un periodo determinado.

Ninguna de las dos situaciones me parece incorrecta.

Lo importante no es cuántas veces consultas el tarot, sino por qué lo haces.

Una consulta puede ayudarte a comprender mejor una situación, a ver aspectos que se te escapan o a reflexionar sobre las distintas opciones que tienes delante. Lo que no debería convertirse es en una sustitución de tu propia capacidad para decidir.

Si nunca has consultado antes y tienes dudas sobre cómo funciona el proceso, quizá te interese leer mi guía sobre cómo hacer una consulta de tarot online, donde explico paso a paso qué puedes esperar de una sesión y cómo prepararte para aprovecharla mejor.

Un error bastante frecuente

Recuerdo una conversación que tuve hace años con un cliente.

Se acercaba una reunión delicada con su padre. Necesitaba hablar con él sobre un asunto importante y estaba preocupado por cómo podía desarrollarse la conversación.

Consultamos las cartas varias veces durante las semanas previas. La tendencia que mostraban no era especialmente favorable y así se lo expliqué. Como siempre hago, también analizamos qué podía hacer él para afrontar la situación de la mejor manera posible y aumentar sus posibilidades de obtener un resultado positivo.

Entonces me hizo una pregunta que me sorprendió.

—¿Y si cuando se acerque la fecha te llamo más veces? ¿Crees que así mejorará la situación?

Me quedé unos segundos en silencio.

Después le respondí que no.

Que las cosas no funcionaban así.

Estuvimos hablando un buen rato y terminé comprendiendo el origen de aquella pregunta. Según me explicó, otras personas le habían sugerido que realizara más consultas para que el resultado cambiara.

Reconozco que aquello me molestó profundamente.

No porque alabara o criticara a otros profesionales, sino porque me parecía injusto para alguien que estaba depositando en aquellas conversaciones sus preocupaciones, sus dudas y sus miedos.

Cuando un profesional alimenta el miedo de una persona para conseguir más llamadas, deja de estar ayudándola. Por eso siempre recomiendo aprender a identificar las señales que distinguen a un profesional serio. En este sentido puede resultarte útil leer mi artículo sobre cómo saber si un tarotista es fiable.

El tarot no negocia con el destino

Existe una idea equivocada que aparece de vez en cuando en algunos consultantes.

Creer que el tarot interviene directamente en los acontecimientos.

Como si realizar más consultas pudiera modificar una situación por sí mismo.

Como si las cartas funcionaran a modo de intercambio con el destino.

Pero el tarot no funciona así.

Las cartas pueden mostrar tendencias, posibilidades, influencias o caminos potenciales. Pueden ayudarte a comprender mejor una situación. Incluso pueden ayudarte a tomar decisiones más conscientes.

Lo que no hacen es alterar la realidad porque hayas consultado diez veces en lugar de una.

Lo que cambia los acontecimientos son las decisiones, las acciones y, en muchas ocasiones, factores que escapan al control de cualquier persona.

Esta diferencia entre tendencia y destino es fundamental para comprender cómo funciona realmente una consulta. De hecho, es un tema que desarrollé con más detalle en mi artículo ¿Puede el tarot predecir el futuro realmente?

¿Cuándo puede ser útil volver a consultar?

Hay situaciones en las que una nueva consulta tiene todo el sentido del mundo.

Por ejemplo:

  • Cuando ha pasado un tiempo razonable y las circunstancias han cambiado.
  • Cuando se ha tomado una decisión importante y deseas analizar sus posibles consecuencias.
  • Cuando aparece una situación completamente nueva.
  • Cuando necesitas una visión diferente sobre un asunto que ha evolucionado.

En esos casos, la consulta puede aportar información útil y una nueva perspectiva.

Pero hay otras situaciones en las que conviene detenerse y reflexionar.

La señal de alarma que ningún tarotista debería ignorar

Si una persona siente la necesidad de consultar constantemente sobre exactamente el mismo asunto, quizá el problema ya no sea la situación que está viviendo.

Quizá el problema sea la ansiedad que esa situación le está generando.

Y eso es algo muy diferente.

Cuando alguien llama una y otra vez para preguntar lo mismo, esperando una respuesta distinta cada pocos días, el tarot deja de ser una herramienta de orientación para convertirse en una búsqueda permanente de tranquilidad.

Y la tranquilidad obtenida de esa forma suele durar muy poco.

La propia psicología moderna ha estudiado ampliamente cómo las personas buscamos certezas cuando atravesamos momentos difíciles, especialmente cuando sentimos que hemos perdido el control sobre una situación importante de nuestra vida.

Por eso siempre he pensado que una de las obligaciones de cualquier tarotista responsable consiste en ayudar al consultante a utilizar el servicio de manera saludable.

A veces eso significa recomendar una consulta.

Y otras veces significa decirle a una persona que no necesita consultar de nuevo todavía.

Tan importante como cuándo consultar es saber qué preguntar

En muchas ocasiones el problema no es cuándo consultar, sino qué preguntar.

Algunas de las mejores consultas que he realizado a lo largo de mi carrera nacieron de preguntas bien planteadas. Cuando una persona formula con claridad aquello que realmente le preocupa, las respuestas suelen ser mucho más útiles.

Si tu preocupación está relacionada con los sentimientos o la pareja, puedes encontrar algunas ideas en este artículo sobre qué preguntas hacer al tarot sobre el amor.

Entonces, ¿cada cuánto tiempo es recomendable consultar el tarot?

Mi respuesta sigue siendo la misma.

No existe una regla universal.

Hay personas que necesitan una consulta al año.

Otras necesitan varias durante una etapa complicada de su vida.

Lo importante es que la consulta tenga un propósito claro y que contribuya a ayudarte, no a generar dependencia.

El tarot puede ser una herramienta valiosa de orientación y reflexión. Pero nunca debería sustituir tu capacidad para pensar, decidir y asumir el control de tu propia vida.

Porque, al final, las cartas pueden mostrar posibilidades.

Las decisiones siguen siendo tuyas.


Si estás atravesando una situación importante y deseas una consulta seria, honesta y realizada desde la experiencia de más de treinta años de trabajo profesional, estaré encantado de escucharte y ayudarte a comprender mejor el momento que estás viviendo.

Puedes leer más sobre mi en la entrevista que me hicieron en TuSuerteOnline

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